¿Qué son los microbicidas?
Son productos tópicos capaces de prevenir la infección
por el virus del Sida y otros agentes de transmisión
sexual.
Uso tópico
Los microbicidas tópicos son quizá el último
y más importante avance en la prevención del VIH/sida.
Al depender básicamente de la voluntad de la mujer, plantean
una nivelación entre los derechos con respecto a los
detentados cultural e históricamente por el hombre en
el plano de la sexualidad.
Si bien no existen todavía versiones comerciales en el
mercado, la investigación sobre su mejor presentación,
dosificación y otros detalles está siendo impulsada
aceleradamente por la necesidad de encontrar nuevas vías
de prevención no sólo para el VIH (virus de la
inmunodeficiencia humana), sino para muchos otros agentes de
ETS (enfermedades de transmisión sexual). Muchos están
en la fase de prueba sobre seres humanos. Se supone que en poco
tiempo más varias empresas presentarán sus microbicidas
para el uso tópico.
Pero, ¿qué son y cómo funcionan? Son sustancias
que, en forma de geles, óvulos, cremas, etc., podrán
aplicarse en la vagina incluso horas antes de una relación
sexual para brindar protección a mujeres que no pueden
conseguirla mediante la buena voluntad de sus parejas. Pero
se supone que, si los microbicidas son capaces de proteger a
la mujer durante la relación sexual, también protegerán
al hombre.
Los mecanismos de acción serán, al menos, tres:
o unos actuarán reforzando los naturales mecanismos de
defensa del organismo;
o otros, en cambio, actuarán inactivando los agentes
patógenos, como el VIH y otros agentes causantes de ETS
o por último, otros productos crearán una barrera
entre la mucosa vaginal y esos agentes patógenos.
Los investigadores intentan combinar estos mecanismos de acción
en un solo producto, lo cual le conferiría mayor eficacia
y seguridad.
Algunos de los productos en desarrollo presentan la posibilidad
de ser usados también como anticonceptivos, previniendo
así embarazos no deseados. Otros, en cambio, permitirán
la concepción, dando la posibilidad de un embarazo con
protección.
Ideados para la mujer
El preservativo ha sido el elemento de control de mayor importancia
en la prevención de la infección no sólo
por el virus del sida, sino por otros tantos agentes causantes
de enfermedades de transmisión sexual. Los condones han
sido ampliamente difundidos como la manera más efectiva
de control de la pandemia, y las organizaciones internacionales
de la salud como la OMS, la OPS, etc. han recomendado especialmente
su uso y la educación necesaria para quienes necesitan
prevención. La técnica es sencilla y los preservativos
son económicos, lo cual transforma a este método
en altamente eficaz para el control de la pandemia.
Sin embargo, los condones presentan una traba cultural para
muchas parejas en las cuales la mujer ha tomado conciencia de
la necesidad de prevenirse pero el hombre no acepta su uso.
En ese sentido, la aparición en el mercado de preservativos
femeninos no ha logrado imponer su uso por diversos factores,
entre los cuales el desconocimiento y su mayor costo son los
más importantes.
A pesar de ser el condón un método de protección
para ambos integrantes de la pareja, el hombre sigue siendo
el depositario de la responsabilidad y el supuesto derecho de
elegir usarlo o no, más allá de las necesidades
planteadas por no pocas mujeres.
Los microbicidas de uso tópico serán una alternativa
valedera para esas mujeres, ya que dependerán mucho más
de su decisión e iniciativa.
Mientras estos productos no son definitivamente lanzados al
mercado, el preservativo sigue siendo el método de elección
para evitar la transmisión sexual del VIH y otras enfermedades
de transmisión sexual.