Sexo sin riesgos
Si bien algunos estilos de vida son más seguros, existe
un modelo de prevención para cada manera de vivir.
Generalidades
El sexo, como actividad humana, posee dos objetivos fundamentales:
la procreación y la comunicación placentera en
el encuentro interpersonal. Debe ser, por lo tanto, fuente de
alegría y crecimiento para la pareja. Sin embargo, cuando
no se encara con la debida responsabilidad e información
puede transformarse en una vía de transmisión
de enfermedades. Las patologías que se transmiten de
una persona a otra a través de las mucosas de los órganos
genitales se denominan enfermedades de transmisión sexual
(ETS).
Teniendo en cuenta que la transmisión se da en el contacto
genital, algunos especialistas han propuesto llamarlas enfermedades
de transmisión genital, reservando la palabra sexual
para describir un conjunto mucho más amplio y rico de
prácticas humanas, que incluye besos, abrazos, caricias,
etc.
Dependiendo de las características de los agentes causantes
de las ETS, podemos dividirlas en: enfermedades producidas por
bacterias, parásitos y virus. Dentro de las bacterianas
encontramos a la sífilis, gonorrea, chancro blando, granuloma
inguinal y el linfogranuloma venéreo. La tricomoniasis,
enfermedad parasitaria, representa una de las enfermedades de
transmisión sexual más frecuentes. En las ETS
de origen viral encontramos al HIV (virus causante del sida),
herpes genital, condiloma acuminado y la hepatitis B. Algunas
de estas infecciones pueden adquirirse por otra vía,
por ejemplo la endovenosa (transfusiones sanguíneas,
compartir agujas, etc.), y ser retransmitidas en el contacto
genital.
Prevención
Existen diversos modelos de comportamientos sexuales de acuerdo
a la idiosincrasia de cada persona, sus convicciones morales,
su religión, su estado actual en cuanto a la vida de
pareja, etc. Si bien algunos de ellos son más seguros
con respecto a la posibilidad de adquirir ETS, podemos decir
que existe un modelo de prevención para cada manera de
vivir. A pesar de que estamos tratando sobre enfermedades, no
debemos olvidar la posibilidad de un embarazo no deseado. En
efecto, una concepción no planeada, sobre todo fuera
del contexto de una pareja estable y a veces en el seno de una
mamá adolescente, puede ser el origen de muchas complicaciones.
La abstinencia sexual es, por cierto, el método más
efectivo, aunque no es fácil de llevar a cabo tanto biológica
como psicológicamente. Mantener relaciones sexuales con
una pareja estable de quien se sabe no posee ninguna ETS es
también una actitud sumamente segura. Sin embargo, la
incidencia de infidelidades en las parejas, tanto de parte de
los hombres como de las mujeres, transforma este modelo en inseguro
cuando uno de los miembros de la pareja rompe su compromiso.
Algunos acuerdan que las relaciones extravínculo serán
protegidas con preservativos para resguardar la salud de la
pareja.
Preservativos
El preservativo es, finalmente, el método que ofrece
mayor seguridad a quien opta por mantener una vida sexualmente
activa, tanto dentro como fuera de una pareja estable. Los preservativos
actuales han evolucionado en calidad, lo cual los hace más
confortables y efectivos. Si bien el de uso más extendido
es el preservativo masculino, existe también el condón
femenino, aqunque en ambos casos, el dispositivo protege a ambos
miembros de la pareja. Existen algunos detalles a tener en cuenta
para que el preservativo sea efectivo.
Como todo producto, debe contar con la aprobación de
la autoridad competente (Min. de Salud, Sello IRAM). Debe tenerse
en cuenta su fecha de vencimiento. Es aconsejable comprarlo
en farmacias y no en locales que no puedan garantizar su conservación:
la acción del calor puede alterar el látex. Por
este mismo motivo, nunca debe ser trasladado, por ejemplo, en
un bolsillo pegado al cuerpo. Su envoltorio debe estar intacto
al momento de ser utilizado. Debe además ser usado desde
el principio y hasta el final de la relación. Por último,
no puede ser utilizado en combinación con lubricantes
derivados del petróleo, como la vaselina, ya que alteran
sus propiedades. Los lubricantes usados deben estar fabricados
a base de agua.